gastronomía tradicionalEste domingo hemos estado en Garrovillas de Alconétar, muy cerquita de Cáceres, disfrutando de sus campos repletos de almendros en flor. Pasear por los caminos de tierra entre almendros, muchos centenarios, es un placer para la vista. Un paisaje casi nevado de flores blancas y rosas.

Pueblear, esto es, disfrutar de nuestros pueblos, de lo bueno que tienen los pequeños municipios es una actividad siempre recomendable, y hacerlo cómo un hábito es lo mejor para conocer los rincones con más encanto de Extremadura.

Después de el paseo nos fuimos a pasear por las calles de Garrovillas sobre todo de la maravillosa plaza porticada de grandes proporciones que este pueblo tiene en dónde se encuentra la hospedería. Está reconocida cómo “Monumento Turístico Artístico de interés Nacional”. La última vez que estuve en esta plaza había un evento taurino de las fiestas del pueblo y era impresionante verla con tanta gente disfrutando.

La hospedería es un lugar magnífico para disfrutar de sus vistas a la plaza de la Constitución y tomarse una cerveza artesana extremeña con una tabla de quesos. Cómo siempre no es posible irse de este pueblo sin comprar los dulces de las monjas Jerónimas que son una auténtica delicia. Hechos con mucho amor y tiempo, yo me llevé las famosas “perrunillas” un dulce muy típico de esta zona y unos “suspiros”

…..¡¡¡riquísimos!!!